Un trayecto corto
15–30 min
Un tramo corto basta para disfrutar del tranvía histórico y de las calles por las que pasa. El tiempo de viaje depende de las paradas que elijas y del tráfico.

Tranvía histórico · Graça, Alfama, Chiado y Estrela
Elétrico 28E
Sube a un tranvía amarillo y recorre las calles estrechas y las empinadas cuestas de la Lisboa antigua. Un trayecto corto te dejará tiempo para conocer a pie los barrios por los que pasa.
De un vistazo
15–30 min
Un tramo corto basta para disfrutar del tranvía histórico y de las calles por las que pasa. El tiempo de viaje depende de las paradas que elijas y del tráfico.
45–60 min
Reserva más tiempo si quieres atravesar varios barrios. El tráfico puede ralentizar el trayecto, y a la duración del viaje habrá que sumar la posible cola para subir.
Fotografías
Qué ver
El tranvía 28 se abre paso por calles estrechas, toma curvas cerradas y sube las cuestas de la Lisboa antigua. A ratos, las fachadas de azulejos parecen estar al alcance de la mano desde la ventanilla. Parte del encanto está en viajar en un tranvía histórico, pero también en observar la vida de la calle durante el recorrido. Elige un tramo que encaje con tus planes y reserva tiempo para seguir explorando a pie.
El viaje se disfruta más si puedes mirar por la ventanilla y tienes en mente algún lugar donde bajar. Puedes usarlo para ir de un barrio a otro de los que ya pensabas visitar, o hacer un recorrido más largo si te interesa especialmente el transporte histórico. Cuando va lleno, las vistas pueden quedar bastante limitadas, sobre todo si viajas de pie, así que conviene tener cierta flexibilidad. No hace falta recorrer toda la línea para disfrutar del tranvía y de las calles por las que pasa.
Los aficionados al transporte disfrutarán de estos tranvías históricos, y un trayecto corto puede dejar un buen recuerdo de una primera visita a Lisboa. Las familias y los grupos numerosos quizá necesiten algo de paciencia: el espacio es reducido, especialmente cuando hay muchos pasajeros.
Mira de cerca
Por São Vicente y Alfama, el tranvía pasa pegado a los edificios y toma curvas por las que parece que apenas cabe. Fíjate en cómo discurren las vías por la calle. No saques los brazos ni la cámara por la ventanilla: la distancia hasta las fachadas puede ser mínima.
Los miradores de Portas do Sol y Santa Luzia y las calles que rodean la catedral merecen un paseo. Haz parte del trayecto en tranvía y deja tiempo para recorrer a pie esta zona del casco antiguo. Al bajar podrás conocer el barrio con más detalle.
En la Baixa las calles se ensanchan, antes de que la línea vuelva a subir hacia Chiado y la Praça Luís de Camões. Si bajas por aquí, tendrás muchas opciones para continuar a pie. Es una buena elección para combinar un trayecto corto con un paseo por el centro.
Un recorrido más largo permite llegar a Estrela y Campo de Ourique, además de pasar por las calles más conocidas del casco antiguo. Si tienes tiempo para conocer estos barrios, merece la pena seguir hasta allí. Cuenta con el tráfico y las paradas: es una línea de transporte público y no un recorrido turístico con una duración garantizada.
La perspectiva de los visitantes
Quienes disfrutan del tranvía 28 suelen destacar el vehículo de época, las curvas y cuestas y la cercanía de los edificios a las ventanillas. En las opiniones que hemos leído, estos detalles son los que a menudo hacen que el viaje deje huella. A los aficionados al transporte les interesa el propio tranvía; otros viajeros aprecian la oportunidad de ver las calles desde otra perspectiva antes de bajar a recorrerlas.
La espera es el principal inconveniente. Varios viajeros cuentan que disfrutaron del trayecto, pero dudan de que compensara el tiempo de cola. Cuando hay mucha gente también cuesta ver, sobre todo de pie. Un billete ordinario no garantiza asiento y, a diferencia de una visita guiada, el trayecto no incluye explicaciones.
Elige un tramo que conecte barrios que quieras visitar y prueba en otro momento si hay demasiada cola. Un viaje corto permite disfrutar del tranvía y deja buena parte del día para pasear y conocer la ciudad. El recorrido completo encaja mejor si tienes un interés especial en los tranvías o en los barrios situados más al oeste.
Opiniones consultadas:
Historia

Los tranvías eléctricos empezaron a circular por Lisboa en 1901 y sustituyeron a los vehículos de tracción animal que recorrían las vías. Los pequeños tranvías históricos siguen muy ligados a los barrios antiguos, donde las calles estrechas y las curvas cerradas apenas dejan espacio entre el vehículo y los edificios. Basta verlos pasar por estas calles para entender por qué son tan pequeños.
Su aspecto tradicional no significa que la mecánica siga siendo la de entonces. En 1996, CARRIS completó una importante renovación de los tranvías históricos que conservó su apariencia exterior. Cada uno tiene solo 20 asientos, además de espacio para viajar de pie. Por eso se llenan enseguida y no siempre es posible que todos los miembros de un grupo se sienten juntos.
La línea 28 sigue formando parte de la red de transporte público de Lisboa. Los vecinos la utilizan para sus desplazamientos cotidianos y comparten el trayecto con quienes vienen a conocer la ciudad. Deja libres las puertas y el pasillo, permite que los pasajeros bajen antes de subir y cede los asientos reservados a quienes los necesiten. Son gestos sencillos, pero en un tranvía tan pequeño se agradecen especialmente.
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Información oficial ↗La zona
En Graça puedes combinar el viaje en tranvía con un paseo hasta el Miradouro da Graça, desde el que se ve la ciudad en dirección al río. Las callejuelas y los miradores de Alfama también merecen un recorrido a pie. Elige un tramo de la línea que te deje en un lugar al que quieras dedicar tiempo.
Este recorrido atraviesa la ciudad. El mapa señala un punto de referencia para orientar la visita.
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Preguntas sobre el lugar
No. Es una línea de transporte público que utilizan vecinos y visitantes. No ofrece explicaciones de un guía ni asientos reservados. Que puedas volver a subir sin pagar otro viaje dependerá del billete que compres.
Un trayecto largo puede merecer la pena si te gustan los tranvías históricos o quieres visitar Estrela y Campo de Ourique. En una estancia corta suele resultar más útil recorrer un tramo que una lugares que ya tengas previsto conocer. Si va muy lleno, quizá no puedas ver mucho por la ventanilla, así que conviene dejar margen para cambiar de plan.
Sí, pero tendrás que contar con un desplazamiento aparte. El tranvía 28 recorre las colinas del casco antiguo, mientras que Belém queda más al oeste, junto al río. Tanto el monasterio como la torre requieren su propio tiempo de visita; no los plantees como paradas rápidas después de un largo viaje en tranvía.
Los tranvías históricos tienen escalones y no ofrecen un acceso sin barreras durante todo el trayecto. CARRIS publica información sobre alternativas de transporte adaptado. Antes de contar con el tranvía para desplazarte, consulta con el operador las condiciones para viajar con silla de ruedas o carrito infantil.
Equipo editorial de Visitar
Esta guía se basa en información oficial, fuentes históricas y una selección de opiniones de viajeros.
La información para la visita se comprobó el 16 de septiembre de 2026. Los tiempos de visita son orientativos. La guía se ha elaborado a partir de fuentes publicadas, sin una visita de inspección al lugar. Las fechas de las fotografías figuran en los pies de foto de la galería.
Contenido revisado: · Visitar.com
Imagen redimensionada; fuente y licencia indicadas.