La experiencia completa
90–110 min
El recorrido principal dura unos 90 minutos. Reserva algo más de tiempo en el museo para la llegada, la entrada a la experiencia y la salida.

Museo de historia inmersivo · Belém
Quake - Museu do Terramoto de Lisboa
Entra en una recreación de la Lisboa del siglo XVIII, experimenta la simulación del terremoto y descubre cómo se reconstruyó la ciudad. Quake convierte la historia que hay detrás de sus calles en una visita que atrapa.
De un vistazo
90–110 min
El recorrido principal dura unos 90 minutos. Reserva algo más de tiempo en el museo para la llegada, la entrada a la experiencia y la salida.
Fotografías
Qué ver
Quake es un museo moderno de Belém dedicado al terremoto de 1755 y a sus consecuencias. El recorrido pasa por una sucesión de salas que combinan escenarios recreados, proyecciones, sonido y un simulador de terremotos. La historia empieza en la ciudad anterior a la catástrofe y continúa con las decisiones que marcaron su reconstrucción.
Muchos lugares de Lisboa aluden al terremoto sin explicar hasta qué punto transformó la ciudad. Quake da a esa historia un hilo claro y un escenario concreto. Las calles recreadas permiten imaginar mejor la Lisboa antigua; las secciones posteriores relacionan la destrucción con la ciencia, el gobierno y la reconstrucción. Quizá lo más valioso llegue después, cuando las calles rectas y las fachadas regulares de la Baixa empiecen a cobrar más sentido.
Es una propuesta para quienes disfrutan de la historia contada mediante escenarios y recursos audiovisuales. También puede captar la atención de niños a los que les cuesta seguir una exposición convencional de objetos. La simulación es solo una parte de la visita: elige Quake por el relato completo, sin esperar que todo el recorrido sea una atracción de emociones fuertes.
Mira de cerca
Las calles recreadas presentan la Lisboa anterior al terremoto. Fíjate en las tiendas, los objetos y los detalles domésticos, en lugar de esperar únicamente a que empiecen las sacudidas. Son interpretaciones modernas, no habitaciones conservadas desde 1755, pero dan al relato una escala cercana que una fecha en una cartela no puede transmitir.
Las plataformas móviles, el sonido y las proyecciones escenifican el terremoto en un entorno recreado. Buscan que el relato se perciba también físicamente. Entiende la secuencia como una forma de interpretar lo ocurrido: no reproduce todos los aspectos de una catástrofe real y la visita abarca mucho más que este tramo.
La historia de la reconstrucción explica por qué la ciudad baja pasó a tener calles más anchas y un trazado regular. Busca las maquetas y los dibujos del sistema de entramado de madera conocido como gaiola pombalina. Su estructura reforzada con elementos diagonales pretendía mejorar la resistencia a los movimientos sísmicos. La técnica constructiva y el nuevo plano de calles formaban parte de un mismo proyecto de mayor alcance.
El museo también aborda cómo se producen los terremotos y cómo se estudian sus efectos. Después de 1755, las autoridades recogieron observaciones de parroquias de todo el país. Ese esfuerzo por comparar testimonios ofrece una intensidad distinta a la del simulador: personas que intentaban comprender algo que había puesto en cuestión su forma de entender el mundo.
La perspectiva de los visitantes
Quienes disfrutan de Quake suelen destacar que ayuda a comprender el terremoto y la reconstrucción de Lisboa. Los escenarios y los recursos audiovisuales hacen accesible una historia compleja, también para algunas familias. Varios relatos cuentan que después se mira la ciudad de otra manera: un efecto más duradero que los momentos pasados en el simulador.
Las expectativas influyen mucho. Algunos visitantes esperaban una simulación más intensa; otros valoraron las explicaciones históricas. A unos pocos la puesta en escena les pareció excesiva. La mejor razón para venir es que te interese el tema y te guste que la historia se cuente con recursos teatrales.
También hay comentarios sobre el ritmo: algunas personas habrían querido más tiempo para asimilar ciertas secciones. Ven dispuesto a seguir el relato, a escuchar además de mirar. Si tratas cada sala principalmente como una oportunidad para hacer fotos, es fácil perder el hilo.
Opiniones consultadas:
Historia

El 1 de noviembre de 1755, un gran terremoto sacudió Lisboa. El tsunami y los incendios agravaron la catástrofe y dejaron devastada buena parte de la ciudad baja. Las consecuencias fueron más allá de los edificios destruidos: abrieron debates sobre la naturaleza, la religión y las responsabilidades del gobierno.
En 1756, Sebastião José de Carvalho e Melo, futuro marqués de Pombal, organizó una investigación a través de las parroquias del país. Las preguntas trataban sobre las sacudidas, los cambios del nivel del agua, los daños y las muertes. Las respuestas conservadas tienen valor porque reúnen observaciones de muchos lugares, en vez de depender de un único relato impactante.
La reconstrucción de la Baixa introdujo una trama regular de calles y nuevas formas de construir. Quake se apoya en investigaciones históricas y científicas para contar ese proceso en una exposición moderna. Sus escenarios deben entenderse como una forma de explicar el pasado; la ciudad que se conserva fuera ofrece el siguiente capítulo de la visita.
Planifica tu visita
Consulta la web oficial para horarios e información actualizada sobre entradas.
Información oficial ↗La zona
Quake está en la Rua Cais da Alfândega Velha, cerca de la estación de Belém y del Museo Nacional de Coches. El MAAT y la orilla del río quedan cerca, así que es fácil combinar esta visita a cubierto con otros lugares de la zona. La experiencia sigue una secuencia con horario: deja margen suficiente entre tu llegada a Belém y el comienzo de la visita.
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Preguntas sobre el lugar
Es una experiencia de historia y ciencia organizada en una sucesión de salas. El simulador de terremotos forma parte del recorrido, junto a las calles recreadas, las proyecciones y la historia de la reconstrucción de Lisboa.
La experiencia principal sigue una secuencia programada en grupo. Es distinta de un museo convencional, donde puedes moverte libremente entre las salas o quedarte en una de ellas todo el tiempo que quieras.
La secuencia principal dura unos 90 minutos. Calcula entre 90 y 110 minutos en el museo y añade el margen de llegada que indiquen las instrucciones de tu reserva.
Las normas de edad y participación son distintas para el simulador y para los visitantes más pequeños. Antes de reservar, consulta las indicaciones actuales del museo para las edades de tu grupo. Aunque cumplan los requisitos de acceso, los niños a los que les molestan los sonidos fuertes, la oscuridad o las escenas intensas pueden disfrutar menos de este formato.
No. Son recreaciones modernas utilizadas para contar la historia de la Lisboa del siglo XVIII. Quake interpreta el terremoto; no es un yacimiento excavado de aquella catástrofe.
Equipo editorial de Visitar
Esta guía se basa en información oficial para visitantes, documentación histórica, registros de las colecciones y una selección de opiniones de viajeros.
Los tiempos de visita son orientativos. La guía se ha elaborado a partir de fuentes publicadas, sin una visita de inspección al lugar. Las fechas de las fotografías figuran en los pies de foto de la galería.
Contenido revisado: · Visitar.com
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